Jamón serrano: un manjar único

En muchas regiones de España se produce este alimento, considerado “perfecto” por nutricionistas y amantes del sabor
Jamón serrano
El buen jamón debe ser el resultado de un proceso artesanal y natural. Artesanal, porque la salazón, el curado y el añejamiento deben hacerse a mano o con métodos tradicionales. Natural, porque en su elaboración solo deberían intervenir tres ingredientes: cerdo, sal y agua, además de elementos como la humedad y la temperatura.

Elige tu jamón Según un estudio del Ministerio de Agricultura 9 de cada 10 españoles comemos jamón en casa. Es decir, la mayoría de nosotros vamos al súper, a la charcutería o a la tienda de delicatessen a comprar el jamón que después pondremos dentro del bocadillo. Por lo tanto, podemos tomar decisiones muy importantes para elegir el mejor.

  • Lo primero es verificar que sea, efectivamente, jamón serrano. Mira la etiqueta y el sello en la parte posterior de la pieza.
  • Asegúrate de que la pieza se vea y se sienta compacta.
  • El color tanto de la carne como de la parte externa debe ser homogéneo.
  • La grasa debe ser de al menos un centímetro y medio de espesor y tener un color blanco ligeramente amarillento. Desconfía de los jamones que tienen la grasa demasiado oscura o demasiado blanca.
  • Debe contener entre 1,1 y 1,8 g de sodio por cada 100 g de producto.
Grasas “buenas”

Dos lonchas de jamón serrano sin la grasa visible tienen un valor ProPoints® de 2. Los buenos jamones tienen hasta 30 g de proteína por cada 100 g de producto. El proceso de salazón y de añejado hacen que la mayor parte de la grasa del jamón serrano sea insaturada y, según algunos expertos, casi tan beneficiosa como el aceite de oliva.

Cortando jamón

  • Asegúrate de que el jamón esté bien ajustado en el jamonero con la pezuña hacia arriba.
  • Con un cuchillo grueso, retira las partes más visibles y gruesas de la grasa. Retira solo la grasa de lo que se va a comer en el momento, pues la grasa protege al jamón y preserva su humedad natural.
  • Utiliza un cuchillo jamonero sujetando el jamón con la mano que te queda libre. El cuchillo jamonero debe estar bien afilado antes de comenzar a cortar.
  • Haz movimientos largos y pausados. Corta en dirección contraria a tu cuerpo y tus manos.
  • Corta lonchas muy delgadas y no más largas de cinco centímetros.
  • Coloca las lonchas de jamón en un plato y déjalas reposar al menos 5 minutos para que alcancen la temperatura adecuada.
En la cocina El jamón serrano de buena calidad va muy bien solo o en un bocadillo, pero también los puedes usar para muchas preparaciones en la cocina. Te sugerimos unas pechugas de pollo rellenas de jamón serrano.

Pechugas de pollo con jamón serrano
1 Con un cuchillo, abre las pechugas de pollo sin cortar completamente (en forma de librito).
2 Condimenta las pechugas, teniendo en cuenta que el jamón ya tiene un punto salado.
3 Coloca dentro de cada pechuga dos lonchas de jamón serrano.
4 Ciérralas bien (que no se asome el jamón) y pásalas por huevo y pan rallado.
5 Llévalas al horno a 180º durante 25 min o hasta que el pan esté dorado y el pollo completamente cocido.
6 Se sirven con puré de patatas o con verduras al vapor

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